sábado, 2 de julio de 2011

San Juan Evangelista: y un sentido recuerdo


Diega Cristina Marzziale de Colombo era mi abuela: una mujer totalmente comprometida con la tarea social que desplegaba la iglesia San Juan Evangelista en todo el barrio de La Boca. Siempre estuvo allí, junto a los más pobres y desamparados, junto a los enfermos y necesitados.  Hoy la recuerdo, con orgullo y emoción.
También recuerdo que en esa iglesia fui bautizada y confirmada, allí, además, tomé mi Primera Comunión.
La verdad sea dicha: no fui consecuente con el culto, a mí lo único que me gustaba era ir a la Parroquia para cantar.

*La Parroquia San Juan Evangelista, obra del arquitecto Pablo Besana, fue fundada en el año 1872, en el barrio de La Boca. En el año 1877 la Congregación Salesiana se hizo cargo de la misma. Los salesianos fueron sacerdotes que acompañaron a los inmigrantes italianos desde su llegada al barrio, hablando los mismos dialectos y ofreciéndoles un espacio para poder venerar sus imágenes, además de brindarles educación a sus hijos.
La primera capilla, anterior a la actual, se construyó en este lugar en 1859 con tablas de pino donadas por los vecinos.

**El discípulo amado
SAN JUAN el Evangelista, a quien se distingue como "el discípulo amado de Jesús" y a quien a menudo le llaman "el divino" (es decir, el "Teólogo") sobre todo entre los griegos y en Inglaterra, era un judío de Galilea, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor, con quien desempeñaba el oficio de pescador.
Junto con su hermano Santiago, se hallaba Juan remendando las redes a la orilla del lago de Galilea, cuando Jesús, que acababa de llamar a su servicio a Pedro y a Andrés, los llamó también a ellos para que fuesen sus Apóstoles. El propio Jesucristo les puso a Juan y a Santiago el sobrenombre de Boanerges, o sea "hijos del trueno" (Lucas 9, 54), aunque no está aclarado si lo hizo como una recomendación o bien a causa de la violencia de su temperamento.
Se dice que San Juan era el más joven de los doce Apóstoles y que sobrevivió a todos los demás. Es el único de los Apóstoles que no murió martirizado.
En el Evangelio que escribió se refiere a sí mismo, como "el discípulo a quien Jesús amaba", y es evidente que era de los mas íntimos de Jesús. El Señor quiso que estuviese, junto con Pedro y Santiago, en el momento de Su transfiguración, así como durante Su agonía en el Huerto de los Olivos. En muchas otras ocasiones, Jesús demostró a Juan su predilección o su afecto especial. Por consiguiente, nada tiene de extraño desde el punto de vista humano, que la esposa de Zebedeo pidiese al Señor que sus dos hijos llegasen a sentarse junto a Él, uno a la derecha y el otro a la izquierda, en Su Reino.
San Juan Apóstol con JesúsJuan fue el elegido para acompañar a Pedro a la ciudad a fin de preparar la cena de la última Pascua y, en el curso de aquella última cena, Juan reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús y fue a Juan a quien el Maestro indicó, no obstante que Pedro formuló la pregunta, el nombre del discípulo que habría de traicionarle. Es creencia general la de que era Juan aquel "otro discípulo" que entró con Jesús ante el tribunal de Caifás, mientras Pedro se quedaba afuera. Juan fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie de la cruz con la Virgen María y las otras piadosas mujeres y fue él quien recibió el sublime encargo de tomar bajo su cuidado a la Madre del Redentor. "Mujer, he ahí a tu hijo", murmuró Jesús a su Madre desde la cruz. "He ahí a tu madre", le dijo a Juan. Y desde aquel momento, el discípulo la tomó como suya. El Señor nos llamó a todos hermanos y nos encomendó el amoroso cuidado de Su propia Madre, pero entre todos los hijos adoptivos de la Virgen María, San Juan fue el primero. Tan sólo a él le fue dado el privilegio de llevar físicamente a María a su propia casa como una verdadera madre y honrarla, servirla y cuidarla en persona.

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